Maristas 60 - Padura Osasunalde 10

4O MINUTOS DESPUÉS...

 

Como ocurre en la película ´28 semanas después', este sábado parecía que una epidemia había asolado la plantilla del Padura Osasunalde. Cinco jugadores fueron la exigua representación del equipo en el vetusto campo del Maristas. Sin embargo, los nuestros no se achantaron.

 

Tras cuarenta minutos, una presión incesante por parte del equipo rival y un esfuerzo titánico por parte de los nuestros, quedaron cinco luchadores con la cabeza bien alta y la conciencia tranquila. Enhorabuena equipo!

 

Padura Osasunalde 14 - Escolapios 44

UNA DE TERROR...

 

Los chicos del Padura Infantil 2004 llegaron dormidos al campo verde de Arrigorriaga, donde se disputaba el partido correspondiente a la cuarta jornada de liga frente a Escolapios. Alguno, incluso, llegó más tarde de la cuenta debido a ese estado de somnolencia. 

 

Ante esta situación, los jóvenes jugadores decidieron contarse a sí mismos y al público una historia para no dormir. Un relato de auténtico terror. Y vaya si lo consiguieron. Tres cuartos faltos de intensidad, alma y concentración. Treinta minutos de pura desidia, en los que cada balón dividido acababa en manos rivales. Una eterna media hora en la que nadie trabajaba para recibir y el juego de ataque cortocircuitaba constantemente. 

 

Ante la pasividad local, el rival establecía diferencias desde el primer cuarto, que engordó en el segundo (3-26 al descanso). Los albiazules no reaccionaron hasta el último acto, en el que pusieron todo el corazón, la tensión y la fuerza que les faltó durante todo el partido. Durante diez minutos se vio a un equipo completamente distinto... pero ya era demasiado tarde.

 

Hemos comprobado cual es nuestro nivel potencial. Sabemos de lo que somos capaces. No podemos exigirnos menos de ese nivel de ahora en adelante. Es hora de dejar atrás géneros como el terror y el drama. Es hora de pasar a la acción.

Aurrera mutilak!

 

BSK Basauri 66 - Padura Osasunalde 15

CUANDO LOS GUERREROS SUEÑAN...

 

Atónitos. Así quedaron los púberes paduristas en su llegada al campo del BSK Basauri (bastante tarde, por cierto...). Absortos ante las “torres” rivales. “¿Esos tienen nuestra edad?” era el comentario más escuchado entre jugadores y público. Toda una prueba la que tenían ante sí los guerreros, en una lluviosa mañana de sábado.

 

Los primeros minutos fueron de tanteo entre los dos equipos. Los nuestros, conscientes del potencial físico del rival, estuvieron a un alto nivel defensivo y protegieron correctamente el rebote. Además, se vieron los mejores minutos ofensivos de la escuadra albiazul en lo que va de temporada, con una buena circulación de balón en ataque, aunque no consiguieron trasladar al marcador esas buenas sensaciones. Tan solo Iker conseguía transformar una fantástica penetración en dos tantos para su equipo. 

 

Quizás por esa falta de acierto, el rival consiguió abrir brecha en el marcador. Con una efectividad digna de los Chicago Bulls de Michael Jordan, los basauritarras castigaban a los nuestros al contrataque, lo que minaba la moral visitante. Una canasta de palomero de Asier puso el 27-4 para cerrar el primer cuarto. 

 

En el segundo acto continuó el rodillo local. Los paduristas alternaron momentos de buen juego con otros en los que se complicaban la vida innecesariamente. A pesar de los problemas en ataque, los nuestros mejoraron en el balance defensivo. A destacar un espectacular tapón de Joseba, al que solo le faltó gritar, como Gandalf en El señor de los anillos: “¡No puedes pasar!”. Se llegó al descanso con 47-6 en el luminoso.

 

El tercer cuarto fue el más completo del equipo. Ante las dificultades para mover el balón, los albiazules tiraron de casta. Con un gran trabajo defensivo y un Oier racheado, el Padura conseguía competir frente a su duro rival (53-11).

 

El tramo final del partido fue un mero trámite entre dos equipos muy lejanos entre sí, especialmente en el apartado físico. Aunque no tanto en cuanto a juego. Ya lo decía Aaron Jackson, antiguo base del Bilbao Basket: “Cuando los guerreros sueñan, los gigantes caen”. A seguir soñando toca.