BSK Basauri 66 - Padura Osasunalde 15

CUANDO LOS GUERREROS SUEÑAN...

 

Atónitos. Así quedaron los púberes paduristas en su llegada al campo del BSK Basauri (bastante tarde, por cierto...). Absortos ante las “torres” rivales. “¿Esos tienen nuestra edad?” era el comentario más escuchado entre jugadores y público. Toda una prueba la que tenían ante sí los guerreros, en una lluviosa mañana de sábado.

 

Los primeros minutos fueron de tanteo entre los dos equipos. Los nuestros, conscientes del potencial físico del rival, estuvieron a un alto nivel defensivo y protegieron correctamente el rebote. Además, se vieron los mejores minutos ofensivos de la escuadra albiazul en lo que va de temporada, con una buena circulación de balón en ataque, aunque no consiguieron trasladar al marcador esas buenas sensaciones. Tan solo Iker conseguía transformar una fantástica penetración en dos tantos para su equipo. 

 

Quizás por esa falta de acierto, el rival consiguió abrir brecha en el marcador. Con una efectividad digna de los Chicago Bulls de Michael Jordan, los basauritarras castigaban a los nuestros al contrataque, lo que minaba la moral visitante. Una canasta de palomero de Asier puso el 27-4 para cerrar el primer cuarto. 

 

En el segundo acto continuó el rodillo local. Los paduristas alternaron momentos de buen juego con otros en los que se complicaban la vida innecesariamente. A pesar de los problemas en ataque, los nuestros mejoraron en el balance defensivo. A destacar un espectacular tapón de Joseba, al que solo le faltó gritar, como Gandalf en El señor de los anillos: “¡No puedes pasar!”. Se llegó al descanso con 47-6 en el luminoso.

 

El tercer cuarto fue el más completo del equipo. Ante las dificultades para mover el balón, los albiazules tiraron de casta. Con un gran trabajo defensivo y un Oier racheado, el Padura conseguía competir frente a su duro rival (53-11).

 

El tramo final del partido fue un mero trámite entre dos equipos muy lejanos entre sí, especialmente en el apartado físico. Aunque no tanto en cuanto a juego. Ya lo decía Aaron Jackson, antiguo base del Bilbao Basket: “Cuando los guerreros sueñan, los gigantes caen”. A seguir soñando toca.