Carta a la Historia.

Buenas paduristas,

 

Para empezar a entender lo que ocurrió en una cancha de Leioa el pasado 28 de Marzo creo que es necesario remontarnos a la temporada 2010-2011. Aquel año, un grupo de jugadoras, por aquel entonces algo indecisas de si este iba a ser su deporte, formaban la segunda generación de minibasket femenino del club, y lo que no sabían es que junto a la generación del 98/99 (la primera) que consiguió el primer ascenso a especial, iban a acabar haciendo historia en el apartado femenino de un club de baloncesto en Arrigorriaga. Desde entonces, y tras quemar diferentes etapas juntas, han completado su camino, han llegado al final de su etapa de formación, y lo han hecho de una manera que nadie esperaba.

Tras un año de reestructuración y adaptación a la categoría junior en la temporada 2016-2017, esta temporada comenzaba como la última que iban a pasar juntas, y solo les pedimos que la disfrutasen lo máximo posible. Con lo que no contábamos tanto Brais como yo, era con lo que ellas nos iban a hacer disfrutar a nosotros. Tras empezar la temporada en primera y conseguir un más que merecido ascenso, todo pintaba a que las ultimas semanas de competición iban a ser más que duras e intensas. Nos lo tomamos con tranquilidad, trabajando todo lo bien que sabíamos y podíamos por los dichosos e importantes “estudios”, y aprovechando cada uno de los momentos que teníamos para practicar baloncesto. Tuvimos nuestros altibajos en esta categoría, pero dimos alardes de buen juego y sobretodo imagen de un equipo que sabía perfectamente lo que hacía y por qué lo hacía. Conseguimos convertir esos “tus jugadoras son muy pequeñas y carecen de físico para afrontar estos partidos”, en gritos y aplausos de unos aitas y amas que no han faltado a la cita en ninguno de los partidos. En definitiva, consiguieron entender lo que era el baloncesto, y eso les sirvió para plantar cara en un alto porcentaje de partidos de la fase final. 

 

Esa tranquilidad se convirtió en nerviosismo el pasado jueves, donde las opciones de jugar una final 4 de Bizkaia eran reales. Dependíamos de nosotras mismas para conseguir ese inesperado billete, y las chicas, al igual que los incondicionales que se acercaron animarlas en ese partido tan importante, no fallaron. Las jugadoras volvieron a demostrar por qué habían llegado hasta allí, y redondearon su temporada con un pase a la final4 de Bizkaia. 

 

A partir de aquí todo es historia. Creo que no tengo que recordar a nadie de los que estuvo presente que se vivió el sábado en el Colegio Askartza Claret. Allí nos presentamos con 4 Juniors y 5 Cadetes de 2ª con intención de acabar esta historia haciendo lo que mejor sabíamos hacer aparte de protestar (jeje), jugar al baloncesto. Recibimos una derrota merecida en semifinales a manos de las anfitrionas, y creo que al igual que a mí, a nadie le dolió perder aquel partido. Pasase lo que pasase, las jugadoras habían dado un paso más, habían abierto una nueva puerta a las siguientes generaciones de jugadoras. 

 

Personalmente, estoy muy agradecido de haber podido vivir estos años de auge en el baloncesto femenino del club. No tengo más que buenas palabras para las 7 luchadoras que han hecho de estas dos temporadas algo emocionante, intenso e incluso a veces complicado. Por otra parte, viendo el nivel de juego y la implicación de las cadetes, que junto a sus aitas y amas han hecho un esfuerzo inhumano por ayudar a las junior durante toda la temporada, no me cabe ninguna duda de que nos quedan muchas alegrías por compartir con vosotros y vosotras. Por lo tanto, espero y confió en que esta no sea la última vez que escribo una entrada en la página del Padura. 

 

Por último, y sin olvidarme de alguien que nos ha dado hasta el último minuto de su agenda, tengo que mencionar la labor de Brais a lo largo de estas dos temporadas. Con él, todo ha sido más fácil y sé que no me guarda ningún rencor por haber dejado en sus manos la dirección del equipo en la final 4. Solo tengo palabras de agradecimiento hacia una persona que lo ha dado todo por ayudarme y apoyarme. Espero que esta nueva etapa de tu vida te de muchas alegrías. Eskerrik asko Brais, “Muga guztiak gaindituta, zure helmuga zeruan dago”.

 

Un saludo, Jon Ander Paredes.